EL PAN ALIMENTA, LA LECTURA EDUCA.


PRÓLOGO



15 DE ENERO DEL AÑO 2006


 

     En el día de hoy, 15 de enero de 2006,  hago setenta años. Setenta charcos de mil cerros. Me gustaría poder iniciar ésta lectura, especificando fecha por fecha, el transcurso de estos setenta anos, pero no es posible. No estamos aquí reunidos para recordar, sino para festejar.

     Si me preguntáis donde nací y el día que nací, os diré con seguridad absoluta que nací en Valongo el 15 de enero del año 1936; concretamente a las tres de la mañana del día mencionado, según mi abuela. Pero si me preguntáis  de donde vine y para qué vine, no os sé responder. Desconozco de donde vine, como ahora mismo con mis 70 años, desconozco a donde voy. Sólo sé, que después de las muchas dificultades encontradas en el transcurso de mi vida, alcanzo los setenta, con mucha ilusión y lleno de vida.

    Os quiero agradecer de corazón, vuestra compañía en este día de mi onomástica. El mañana no nos pertenece, es producto de las circunstancias, por eso quiero silenciarlo para no interferir en el popular destino.

    Quiero aprovechar ésta charla, para deciros que me siento muy feliz: tengo unas hijas maravillosas, unos nietos complacientes, unos familiares consecuentes y
admirables, y sobre todo, unas cuñadas maravillosas.

    A todos vos, gracias por vuestra compañía. Es verdad... Sí, es cierto; lo que nos llena de ilusión, como es qué te digan o decir esta pequeña frase, "TE QUIERO", que as veces puede traducirse en unas manos que acarician, en una mirada que arropa, en un beso muy diferente al que se da de soslayo, y que tanto abunda en estos tiempos.

    Con vuestra presencia, siento vuestro cariño, vuestro agasajo y amor. Con sólo decir "TE QUIERO" podemos hacer el mundo más humano; en base a este concepto, con a vuestra presencia en este día de mi cumpleaños, demostráis que me queréis. Por eso, halagado y feliz os digo, gracias hermanos.